10 julio 2009

Quisiera ser civilizado como los animales

La canción buenrollista de Roberto Carlos era de admirar por la manera en la que escondía su insulto: nos estaba llamando "burros" de manera muy elegante.

Sin embargo, a partir de la cancioncita, se extendió una idea errónea sobre el comportamiento animal. Nos creemos que sólo hacen daño cuando es necesario y que únicamente los carnívoros matan para comer, que todo responde a necesidades de supervivencia, pero no es cierto. Sé que no estoy descubriendo nada nuevo y que no soy la única que alguna vez ve un documental de La 2 ¿o sí?. Pero es que este tipo de cosas, por evidentes que parezcan, en ocasiones es necesario decirlas porque el discurso new age llega a unos extremos de tontería demasiado grandes.

No digo, por supuesto, que no haya prácticas o costumbres entre los homo sapiens sapiens reprobables, crueles, terribles y que ojalá se pudiesen erradicar. Esta entrada lo último que intenta es excusar lo que hacemos los humanos o minimizar el horror de nuestros actos. Lo que quiero decir es que no todo es culpa de la civilización o de lo que ésta nos ha aportado. De hecho, la cultura ha servido mucho más para aplacar este tipo de comportamientos o para considerarlos fuera de la norma y tolerarlos mucho menos… algunos incluso condenarlos.

Lo único que se podría decir para excusar a las bestias es que ellas no saben lo que hacen (uy, qué jesucristiano me ha quedado eso) y que nosotros somos perfectamente conscientes de nuestros actos y de sus consecuencias. Por lo tanto, sentimientos como la crueldad, el egoísmo, la ambición, etc… se podrían considerar únicamente humanos. Pero precisamente aquí está la cuestión: es ese grado de civilización que se critica lo que ha hecho que lleguemos a ser conscientes de lo que hacemos y a que tengamos la opción de no cometerlo.

Vamos que lo que quiero decir es que es muy necesario criticar el comportamiento humano, pero que precisamente comparándolo con los animales no es la mejor manera. Como insulto, puede tener gracia, pero no nos lo creamos, hombre.

Aquí van algunos ejemplos (las fotos serán de animales monos en actitudes cariñosas, para compensar):



Se solía utilizar este símil para hablar de las guerras. Soy la primera en declararse pacifista hasta el extremo, pero creer que eso es algo sólo humano supone una enorme ignorancia. Los animales se pelean, en ocasiones hasta la muerte, por el territorio. Que me digan en qué se diferencia eso de una guerra.

Podríamos considerar excepciones que no hablan sobre la condición animal a aquellos que matan a uno para aprovecharse de su hábitat, como el o a los que devoran tras el coito a su pareja, como la mantis religiosa. Pero no hace falta irse a prácticas tan poco comunes para encontrar barbaridades.

Una costumbre habitual entre algunos animales macho es asesinar a las crías de las hembras para poder incluir así a éstas en su manada y aparearse con ellas.

Muchos machos abandonan a su pareja una vez la han inseminado. Cuando la hembra pare, ella tiene que proteger a la cría o crías y, al mismo tiempo, buscar el alimento. Por eso es tan común que las crías mueran a manos de otros animales en los primeros días o meses. Mientras tanto, el macho está haciendo el vago por ahí. No todos los animales hacen esto, pero los que apechugan como los pingüinos son la minoría.

El canibalismo no es práctica extraña. Cuando llegan a determinadas circunstancias, comerse a sus crías es algo normal.

No sé si se podrá llamar crueldad a lo siguiente, porque quizá esos animales no saben lo que están haciendo sufrir a una presa, pero el caso es que varios depredadores al mismo tiempo pueden ir mordiendo trozos de carne de un animal herido sin que éste antes haya muerto completamente.

Los animales carroñeros, como buitres, hienas, etc… a veces le arrebatan la presa a quien acaba de hacer un esfuerzo que casi lo mata para cazarla. Si no hacen eso, se aprovechan de los restos. Esto en los seres humanos la verdad es que es habitual, pero a las personas que lo hacen no se las tiene en muy alta estima.
Lo mismo ocurre con los parásitos, por algo hemos tomado estas palabras que a ellos los definen sin connotaciones, como insulto.

El cuco pone sus huevos en el nido de otra ave y cuando nace el polluelo, elimina a las demás crías. Maravilloso. Al lado de esto, lo de los animales que se comen a los huevos de los demás ni lo cuento.

Cuando tienen varias crías y no piensan que todas puedan sobrevivir, sacrifican a alguna de ellas. De todas las prácticas que estoy describiendo, ésta es la única que me parece, digamos, civilizada, ya que ayuda a la evolución darwiniana y responde a una lógica, pues quizá, si se trata de que sobrevivan todas, morirán todas. Pero incluso así, ¿qué persona haría eso?

Hay muchos gestos que interpretamos como simpáticos en los animales, pero que probablemente, si se estudiasen bien, se vería que tienen otros significados.

Esta forma errónea de comprender la vida animal es la misma que esa que suele decir: "ser homosexual es una degeneración porque no hay animales homosexuales".

Pero no, las cosas no son como nos gustaría que fuesen. No se puede estar tan ciego, oiga.

06 julio 2009

Repaso a medio año de cine

En lo que va de año no he visto aún diez películas que pudiesen entrar dignamente en un Top Ten. Las que sí estarían, por orden, serían:

  1. Ponyo
  2. Revolutionary Road
  3. Mi nombre es Harvey Milk
  4. The Visitor
  5. Julia
  6. La sombra del poder
  7. Gran Torino
  8. Radio encubierta

Hay otras que me han dicho que son buenísimas y que yo me he perdido, como La clase o Man on Wire. Me pondré al día en cualquier momento.

El luchador me gustó, pero no la incluyo en la lista porque me marcó muy poco. También El desafío, Frost contra Nixon, estaría en una buena posición, pero no entre las diez mejores.

Hay otras que sé que me recomendaríais, pero que ya he visto y no me han convencido: El lector, Los mundos de Coraline, Déjame entrar, Vals con Bashir, Watchmen

Véase también Repaso a esta temporada de series.

02 julio 2009

El orgullo paterno

Un padre no suele sentirse orgulloso de lo que ha logrado su hijo/a, sino de sí mismo por por haberle enseñado a hacerlo.

Es una conclusión que saco de la experiencia, ya que mi padre -quizá otros no son así- sólo está orgulloso de mí si hago algo que a él se le da bien. Si realizo una cosa que él ignora, puede sentir incluso una ligera rabia.

Con las madres es diferente… ellas lo que quieren es presumir ante sus amigas o parientes de que su hijo/a es mejor que los de las demás. Es broma, las madres puede que sientan un orgullo menos egoísta.

CONCLUSIÓN:

Dejemos de sufrir para intentar que estén orgullosos de nosotros. Lo único que conseguiríamos sería dorarles el ego.

Hagamos lo que de verdad nos guste hacer y lo que nos enorgullezca a nosotros mismos. Seremos más felices y conseguiremos antes lo que nos hemos propuesto.

17 junio 2009

Bloguear sin obligación

Esto es aún mejor que las excusas que ponía en la entrada anterior: es toda una justificación con argumentos cínicos incluidos... o ¿tendrán razón?

El caso es que, si lo publico es realmente porque no me ha convencido demasiado, ya que es una forma de que cambie mi portada y haya algo nuevo al abrir el blog.

Con lo que sí estoy del todo de acuerdo es con que no hay que dejar que se convierta en una obligación tanto como para que nos agobie y por ese motivo lo cerremos (como le ha pasado a gente que conozco). Yo no necesito cerrarlo porque aún no lo siento como una obligación, sino como algo que me puede apetecer hacer de vez en cuando.


(Traducción de este texto. En el enlace se pueden encontrar logos para añadir a los blogs y otros elementos).



Tras encontrarme con la que parecía la entrada número 4000 del blog de alguien que comenzaba con "siento no haber publicado durante un tiempo", he decidido que va siendo hora de replantearse lo que hace que un blog sea bueno y las expectativas que se han llegado a crear a su alrededor. Creo que nadie debería volver a pronunciar esas palabras… y, con esa idea, os ofrezco Bloguear Sin Obligaciones.

• Porque no tendrías que considerar tu blog como una cinta de correr.

• Porque está bien decir sólo lo que tienes que decir. Si eso constituye un post largo, bien. Corto, bien. Frecuente, bien. Poco frecuente, bien.

• Porque está bien no embelesarse siempre con el sonido de nuestro teclado.

• Porque a veces lo breve, si bueno, dos veces bueno.

• Porque publicar sólo cuando te sientes realmente inspirado/a mantiene la integridad de tu blog.

• Porque probablemente no van a grabar tus estadísticas, tu enlace y el número de comentarios en tu lápida.

• Porque para la mayoría bloguear es sólo un hobby, una manera de expresarse y de conectar con los demás. No deberías pedir perdón por los lapsos entre post. Relájate y disfruta de la vida, no todo lo que haces tiene que ser material para una entrada.

• Porque si blogueas sin obligación, está claro que mantendrás tu blog abierto más tiempo, ya que no serán deberes. Además, piensa que estás poniendo tu granito de arena para acabar con la contaminación de posts. Afronta las entradas de una en una…

16 junio 2009

Excusas

El bloqueo creativo en los blogs es un círculo vicioso. Cuanto más tiempo pasa, más miedo da lanzarse a publicar cualquier cosa por la responsabilidad que crea haber dejado a los lectores a la expectativa. Y también vaticinando que pueden volver a transcurrir semanas hasta que surja una idea, aterra pensar que la chorrada que sea va a estar en cabecera mucho tiempo.

Aunque a veces el blog esté sin actualizar, no quiero cerrarlo porque está bien tener un lugar en el que desahogarse cuando se tienen ganas de quejarse de algo o de hacer algún comentario. Antes escribía muchas cartas –luego correos electrónicos— y ahora las anotaciones en el blog son como cartas sin destinatario concreto.

30 mayo 2009

Elitistas hasta la muerte

El elitista cultural tiene que pensar que existen parcelas exclusivas para él y su reducido grupo de semejantes. La actividad lectora está o ha estado tan poco extendida entre la población que se podía considerar por entero propiedad de la elite intelectual –a diferencia de otras áreas, como el cine, donde el hecho de verlo no significa nada, sino que hay que crear una barrera para dividir el tipo de películas o de salas—. Pero esto se estropea cuando llegan los best-sellers y un público mucho más extenso de lo esperable, devora libros de más de 400 páginas en los vagones del metro.

Que a algunas personas no les gusten o, más bien, no les motiven estos libros es algo que puedo comprender. Que resalten los defectos que encierran cuando viene a cuento hacer un análisis sobre ellos me parece, no sólo comprensible, sino incluso interesante como tema de debate. Pero lo que no me cabe en la cabeza es ese odio visceral y esa manera de hablar tan despectiva que se dirige a los libros de Dan Brown, Stieg Larsson o similares. Si a ti no te interesa, muy bien, no lo leas o no consideres entre lo mejor que has leído, pero ¿por qué te tiene que molestar que los demás lo estén leyendo?

No me creo que los intelectuales se preocupen de lo que ellos consideran "la masa" y sientan pena porque ésta se está perdiendo el gran placer que les supondría leer a Nabokov o a Proust. Si una gran cantidad de la población descubriese a estos autores, ellos tendrían que encontrar a otros aún más oscuros para seguir teniendo esa sensación de pertenencia a una elite. Así que no me vengan con que, si se meten con los best-sellers es porque les hiere que la mayoría de la población se estimule tan poco intelectualmente. Mentira. Es lo que dirán y es el argumento que sacarán como excusa para comenzar a presumir, pero es falso.

Si los pertenecientes a ese grupo reducido se quejan de lo iletrada que es la población en general porque no suele leer nada, ¿no debería parecerles bien que leyese, aunque sea un best-seller? Podría ser vista como una buena forma de empezar para luego leer cosas mejores o, como mínimo, se tendría que considerar mejor que la abstinencia lectora total. El problema puede estar en que, si admitiesen que esa gran cantidad de la población ha dado un paso muy grande porque ahora sí lee, ya no serían tan poquitos los que se pueden considerar intelectuales y eso, de nuevo, les haría daño en su orgullo de minoría superior.

El caso es seguir siendo elitistas hasta la muerte y, por mucho que lo de abajo cambie como ellos van proclamando que debería cambiar, seguir buscándole los defectos a eso que ha variado para que permanezca intacto su statu quo de intelectual.

Por supuesto, hay otro motivo más para esta actitud tan recalcitrante: es mucho más fácil decir "Qué malo es Los hombres que no amaban a las mujeres" que "Qué bueno es…" y aquí rellenen ustedes la línea de puntos con lo más elevado que se les ocurra. La consideración de cultureta te la llevas también y, entre otros parecidos, quedas igual de bien. Pero para realizar la primera afirmación no necesitas más esfuerzo que el de haberte leído este best-seller. Para realizar la segunda tendrías que haberte leído, en efecto, uno de esos libros que sólo la elite lee. Por lo tanto, otra cosa que se puede detectar en quienes despotrican de estos libros con demasiada vehemencia es su falsa intelectualidad. ¿Qué te has leído tú mientras la población se leía El código Da Vinci? Probablemente nada.

Y luego, además de esto, habría que llegar a otra cuestión: si esos libros gustan y enganchan tanto, por algo será. Quizá su estilo literario no es precioso, seguro que no redescubren el lenguaje, es posible que no te vayan a cambiar la vida… pero algo habrá que haga que no se puedan dejar de leer. Está claro que no todo depende de la promoción que se haya hecho de sus ediciones. Esa capacidad de atrapar al lector que se desprecia tantísimo probablemente será algo muy difícil de conseguir porque, no me digan que otros escritores podrían insuflársela a sus obras pero simplemente prescinden de ella a propósito. Venga hombre. Quizá es aún más difícil de lograr que ese preciosismo en el hallazgo de cada adjetivo. Y, por ello, ¿no habrá también algo de envidia para quienes no son sólo lectores, sino también autores? ¿No habrá algo de placer culpable para los lectores que han disfrutado devorando esas obras, pero tienen miedo a reconocerlo?

Si estos libros entran en otra categoría porque son más fáciles de leer y exigen menos del lector, quienes leen cosas más difíciles no deberían ver amenazada su categoría de intelectuales minoritarios. Pero un ataque tan frontal y desproporcionado demuestra que sí sienten esta amenaza.

Yo fui una elitista juvenil (aclaración publicada el 6 de junio): en algunos comentarios se aprecia que hay un par de personas que no han comprendido bien mi posicionamiento en este artículo, pues han pensado que reivindicaba respeto como lectora de bestsellers. No lo aclaro porque me moleste que me clasifiquen ahí, sino para que no se malinterprete el sentido del post. Mi posicionamiento es el contrario, el de alguien que ha ejercido el elitismo cultural e intelectual cuando tenía la edad en la que eso era normal. Con la madurez, me he dado cuenta de que sentirse por encima de los demás por causa de los libros que leemos y que los demás leen o dejan de leer no es sino una forma de superar complejos que no se diferencia, por ejemplo, del clasismo.

23 mayo 2009

Repaso a esta temporada de series

Lo que más se puede destacar de la temporada televisiva 2008-2009 es que no ha habido series nuevas espectaculares, hasta el punto de que muchos pesimistas hablan ya de que la edad de oro de la televisión ha finalizado. Por este motivo, el repaso consistirá en hablar de cómo han sido las temporadas de las series más célebres con respecto a otras y, especialmente, de cómo han resuelto los capítulos finales. Tampoco me quiero extender mucho ni quiero hablar de todas las que existen, elegiré sólo las más preeminentes.

No creo que sea necesario decir que este post está cargado de SPOILERS, como si fuese el coche más tuneado de Puertollano, para quienes no hayan visto las series citadas al ritmo al que se emiten en EE. UU.

"PERDIDOS"

La quinta temporada empezó con un capítulo magistral, en el que yo no podía dar crédito de la cantidad de información que estaban desvelando, como ya comenté. Recuperación total con respecto a otras temporadas más flojas y constatación clara de que el consejo (u obligación) de abreviar estuvo muy bien.

Los subsiguientes capítulos han tenido momentos mejores y peores, con algunas lagunas de interés y con ratos tan explicativos que daban casi vergüenza, pero el nivel más o menos se ha mantenido alto. Lo que mejor han sabido hacer los guionistas ha sido el build-up, es decir, prepararnos para el clímax. La expectación previa al episodio doble de fin de temporada ha sido enorme.

Sin embargo, no ha habido una recompensa a la altura de lo que esperábamos. Tanta curiosidad por saber quién Jacob para que sea un señor al que no habíamos visto antes. Peor aún me parece la estrategia cutronga de meter esos flashbacks que fingen que ha estado en la vida de todos los perdidos y disimular el hecho de que es un ser sacado de la manga, casi casi un Deus Ex Machina.

"HOUSE"

Para los que dicen que no les gusta esta serie porque es siempre igual, esta temporada ha ofrecido bastantes cambios, aunque en realidad todas los contenían siempre. Es cierto que la forma de resolver el caso médico tiene un esquema calcado capítulo tras capítulo, pero en la parte personal que, lo siento, es la interesante pues no hay serie ni película con un personaje tan interesante como éste, las cosas son siempre diferentes.

La temporada ha acabado con un capítulo flipante, que contiene un montaje extraordinariamente llevado a cabo para introducir una sorpresa que envía toda la trama en otra dirección. Es la que más pena me ha dado que se haya acabado y la que más echaré de menos durante el descanso veraniego.

"CSI NUEVA YORK"

Como siempre, la hostia, ya quisiera yo ver thrillers de cine con guiones la mitad de bien escritos que los de cualquier capítulo de esta serie. Con respecto a otras temporadas, se ha vuelto mucho más personal y han aumentado el didacticismo de sus flashbacks más de lo necesario, pero eso no quita que sea tremenda y que esté realizada de maravilla y fotografiada con mucha más elegancia que sus hermanas de Miami y de Las Vegas.

El capítulo final fue cruel y triste. Y tan desconcertante que los que habían hecho los subtítulos tuvieron el simpático detalle de añadir al final un rótulo que indicaba que habría sexta temporada.

"The Bing Bang Therory" ha seguido siendo tan grande como siempre, al igual que "30 Rock" y "Old Christine". Sobre la decadencia de "Cómo conocí a vustra madre" ya hablé, así que no merece la pena repetirlo. Aún así, diré que sea recuperado bastante desde la época de Stella, que es cuando publiqué ese artículo. "Mujeres desesperadas" estaba como siempre, regular, pero visible.

LAS QUE NO HE SEGUIDO VIENDO

Por supuesto, son legión las series que he comenzado a ver, pero que no me han interesado más allá del primer episodio. También existen las que dejé hace tiempo, pero en este apartado lo que encaja es hablar de aquellas que me habían estado gustando mucho en temporadas anteriores, pero a las que he renunciado en esta última.

'Prison Break' me pareció ridícula en sus primeros capítulos y ahí la dejé. 'Nip/Tuck' colmó mi capacidad para digerir chungueces y se ha quedado dormida en el reproductor. Vi la primera de 'Californication' entera sin mucho interés, pero en esta segunda no he pasado del primer capítulo.

He ido viendo "Héroes" a un ritmo más lento que el de su emisión y mi diagnóstico sobre ella es que, mientras salga Sylar, mola muchísimo, pero en las demás tramas (que, además, son muchas) aburre. Lo bueno de no haberla visto al día es que ahora tendré algo para el verano.

NUEVAS SERIES

La que más merece ser recomendada es "Dollhouse", serie que nos habla de una organización que borra la memoria y la personalidad de unas cuantas personas para alquilarlas tras imprimirles los conocimientos y recuerdos que necesiten, según la petición de cada cliente.

Aunque su concepto podría haber dado pie a unos capítulos repetitivos al estilo de las series ochenteras, como le ocurría a "Leverage", están siendo inteligentísimos y saben buscarle las vueltas para que sea siempre diferente e interesante.

"Harper's Island" es una especie de "Twin Peaks" light que nos cuenta la historia de una isla en la que, años atrás, aparecieron varios cadáveres. A pesar de que el asesino había sido liquidado, se están repitiendo los sucesos. Lo más original pueden ser los personajes, especialmente el de una joven que ha vuelto a la isla a la boda de su mejor amigo, aunque su madre fuese una de las asesinadas en la primera tanda.


"Lie to me" y "The Life and Times of Tim", de las que ya hablé, también son recomendables.

A "Life on Mars" le dimos la oportunidad en sus tres versiones y hasta llegamos a ver varios capítulos de la norteamericana, pero, sin estar mal, no termina de entusiasmarme. Una vez ha viajado en el tiempo, lo demás es una investigación policial no muy interesante. En algún momento de desesperación se podría retomar, es decir, que estaría en el saco de varias series que se pueden ver si no hay otra cosa.

QUÉ VER ESTE VERANO

Este post está motivado –además de para que no penséis que he cerrado el chiringuito—por esa desazón que me crea la consciencia de que no tendré series para ver durante tres o cuatro meses. Afortunadamente, no empecé con "24" hasta muy tarde, así que ahora tengo algunas temporadas reservadas para estos tiempos aciagos. Y las que ahí he mencionado que tengo a medias también ofrecen material.

Agradeceré las recomendaciones, aunque también es verdad que hay muchas de las que más éxito tienen que no coinciden con mi gusto personal, como "Los Soprano", "The Wire", "Weeds", "A tres metros bajo tierra", etc…

07 mayo 2009

Reflexiones sobre la percepción de la obra de arte

Hasta ahora me estaba preguntando por qué se considera más intelectual lo superficial que lo profundo, es decir: lo meramente estético que el contenido. Si intelectual hace referencia al intelecto, es decir, al cerebro, lo que debería corresponder a sus funciones es lo que nos hace pensar o lo que requiere un esfuerzo para ser comprendido. Pero no lo que es puro exterior que, como mucho, nos hace sentir. Y, sin embargo, la forma de pensar común parece querer indicar lo contrario.

Pero ahora tengo una reflexión más sobre este tema. Y es que he llegado a la conclusión de que el gusto por una creación minoritaria por lo incomprensible no se basa en una preparación cultural mayor ni en una especialización de las opiniones, sino que viene determinada por la forma de ser.

Y al contrario. Es decir: si a mí me gusta comprender las cosas que veo y si le busco explicación hasta al último detalle de lo que aparece ahí y si me quedo intranquila si ha quedado algún cabo suelto (no una cuestión abierta para que el espectador responda, sino algo inconcluso de verdad) no es porque tenga unos gustos más comerciales, sino por una forma de ser que lo quiere controlar todo.

Al igual que en mi vida cotidiana necesito saber de forma ordenada cómo van a ocurrir las cosas y disfruto organizando no sólo mi tiempo, sino también en ocasiones el de los demás… o sea, si soy un poco "control freak", también eso se aplica al visionado de obras audiovisuales. Al igual que en cuestiones que encuentro en la realidad, necesito obtener respuestas ante todo y buscarle una lógica más allá de lo aplastante a todo, en la ficción que me llega me tengo que aferrar a una comprensión similar.

Quien disfrute con lo no narrativo, que empezaría, por poner un ejemplo, en David Lynch y que iría hasta mucho más allá, será que tiene una mente que acepta mejor el caos o la incertidumbre.

01 mayo 2009

Se adelantó a su tiempo

Ziggy se adelantó a su tiempo. Era un aparato con el que Al recababa datos, como con una PDA o un móvil conectado a Internet. Adivinaron varios de los avances que se producirían después.





22 abril 2009

Derechos de autor... para unos, sí; para otros, no.

Es gracioso que algunas personas que sí creen que hay que respetar las prohibiciones antipiratería te miren poniéndose tan dignas cuando tú les cuentas que te has descargado algo de Internet. Probablemente lo que esas personas no saben es que esas leyes a favor de los derechos de autor protegen a muy pocos y seleccionan a éstos sin ningún criterio, excepto el de que pertenezcan a un lobby con la suficiente fuerza.

En estos momentos se está emitiendo un spot publicitario que realicé yo hace varios años –realizar en publicidad es lo mismo que dirigir en cine o en TV—. Los modelos que aparecen en él vuelven a cobrar lo mismo que si acabasen de rodar el anuncio y, sin embargo, quienes hicimos el trabajo realmente gordo, no vemos un duro más. Y, se lo aseguro, no precisamente porque en su día mi sueldo hubiese sido tan grande que ya valía para todas las veces que eso se quisiese emitir.

Pero no es para quejarme de lo mío para lo que escribo aquí, pues ya tengo eso muy superado. Es para demostrar que eso que consideran algunos tan legítimo y tan de buena fe en realidad es un engaño como tantos otros.

La mejor manera de ilustrar mi argumento será diciéndoles cómo son las bases del concurso que adjudica la campaña publicitaria para la defensa de los derechos de autor:

Entre las condiciones irrevocables que se presentan en el pliego, se incluyen derechos indefinidos en cuanto a tiempo, tanto de la creatividad, como de la realización, como de todos los demás aspectos del desarrollo. Exigen incluso derechos indefinidos de modelos, cosa que es casi imposible establecer por contrato, como no sea pagando cantidades impensables.

Es decir: los que defienden esos derechos de autor, se cubren legalmente para poder saltárselos en cuanto les haga falta y para volver a utilizar el trabajo creativo de alguien sin que él o ella vea la más mínima recompensa pecuniaria por ese uso. O sea, que esperan de quienes van a trabajar para ellos, justo lo que ellos reivindican que no les debería ocurrir.

Las agencias publicitarias ceden todas las ideas que han inventado al dueño de la marca o servicio para el que lo hicieron y, si esa persona quiere sacar el mismo spot más adelante, lo puede cursar otra agencia. Eso significa que la nueva agencia, sin haber inventado ese spot ni haber supervisado su producción, ahora está recibiendo porcentajes por su emisión exactos a los que obtendría si lo hubiese creado.

Lo sé. Aquí lo único que ocurre es que nadie se ha puesto a protestar y que si todos los publicitarios y lo realizadores se reuniesen e hiciese huelgas y otro tipo de presiones, se acabarían consiguiendo esas mismas leyes. Pero no es esto último lo que quiero reivindicar, sino eso que ya he dicho varias veces de que no nos creamos la legitimidad de las reivindicaciones de cantantes y directores de cine, pues ellos lo último que son es solidarios o legales. Muchos o casi todos ya lo sabíais. Pero me gusta repetirlo para los que aún están despistados.

16 abril 2009

Radio killed the iPod star

A muchos os parecerá una zafiedad y pensaréis que no podríais hacer eso, pero desde que me han dado con los puntos un móvil con radio –ya ves qué tontería, si las radios ya cabían en bolígrafos antes de que existiese el Internet—, he desterrado a mi iPod.

Es cierto que el aparatejo ya tenía más de cinco años y no funcionaba todo lo bien que cabría esperar. La batería hacía lo que quería: a veces duraba el tiempo normal, pero en la mayoría de las ocasiones no aguantaba más de diez minutillos. Vamos, que tengo grabadas en él canciones que no podría escuchar enteras. Así que sólo me servía en trayectos cortos y siempre tenía que acordarme de ponerlo a cargar cuando llegaba a casa. Si no lo había puesto, la siguiente vez tenía que irme sin él.

Le podemos añadir lo que pesaba, pues era de los grandecitos, de 20 gigas, y la incomodidad de llevar encima dos gadgets en lugar de uno. También ese defecto que no sé cómo no vieron de no poder utilizarlo con guantes… Pero realmente ni siquiera todo esto es la excusa de que ahora escuche la radio mientras voy por la calle porque el teléfono nuevo tiene bastante capacidad para mp3 y aún no he puesto en marcha esa función.

El caso es que la radio no está nada mal como compañía. Y me refiero a la radio musical, pues no aguanto la hablada. Antes teníamos que elegir entre la horterada de los 40 Principales –donde, además de elegir una música de interés cuestionable, la interrumpían casi por completo— y Radio 3, muy útil cuando eres joven para aprender cosas nuevas, pero demasiado pedante para escucharla más de un ratillo al día. Hoy tenemos emisoras como Rock and Gol, Onda Melodía, Kiss FM… en las que está claro que no todo lo que van a poner es bueno, pero que si vas saltando de una a otra, muy mala suerte hay que tener para no encontrar algo en alguna que apetezca escuchar.

Y es que ahora ya prefiero oír las canciones de siempre que ir investigando. El iPod, cuando lo usaba, lo tenía siempre en modo "aleatorio" porque escuchar diez o quince canciones seguidas de un mismo grupo ya me aburre. Es decir, lo había colocado en el ajuste que más lo asemeja a una emisora de radio. Pero tenía en él un montón de álbumes que metí en su momento para probar a ver si me gustaban y que en realidad no me convencen en absoluto. Escuchaba más variedad que con las radios, eso sí, pero prefiero variar menos y que siempre me guste lo que oigo. Esto hace que también prefiera Last FM o una similar al Spotify. No me quiero hacer la lista de reproducción: que me vayan sorprendiendo o mejor dicho: que hagan ese trabajo por mí.

Está claro que el intento de los nuevos teléfonos portátiles es que aúnen todo: la cámara, la PDA, el reproductor de música e incluso de vídeo, el GPS y el teléfono. Yo tenía todos esos aparatos por separado y hacía lo que en algún sitio utilizaban para describir a alguien freak: "cuando viaja, ocupa más maleta con los cargadores que con la ropa". Así que voy a intentar ir evitando estos otros chismes. La agenda no es como la quiero, por lo que tengo que seguir usando la PDA, lo cual es un rollo porque el Windows Vista no tiene drivers para ella. Pero lo demás sí que se va sustituyendo: las fotos son algo peores, pero no demasiado, así que la última vez nos fuimos por ahí sin la cámara y sus malditas pilas recargables. Los mapas del Tom Tom habrá que metérselos y de momento no me ha valido como GPS, pero quizá sí en el próximo viaje… Y supongo que para conectarse a Internet vale igual de bien que la palm.

12 abril 2009

Las revelaciones de "Perdidos"


Con las cosas que se están desvelando en la actual temporada de "Perdidos" me ocurre un poco como con la tecnología: si cuando yo era jovencita, me hubiesen dicho que tendría teléfonos portátiles y que éstos podrían hacer fotos y reproducir música que se guardaría como archivos dentro de ellos mismos, habría flipado. Ni digamos ya si me hubiesen hablado de una cosa con la que comunicarme ipso facto con gente del otro lado del globo. Sin embargo, como todo ha ido llegando progresivamente, al cabo de años o de décadas, con pasos intermedios y con avances que hemos podido observar con nuestros propios ojos, la sorpresa es mucho menor.

El ritmo narrativo de la serie "Lost" ha sido tan paulatino que ha ocurrido algo similar. Cada vez que se descubre algo nuevo en la temporada que ahora se emite en EE. UU. (y que veo descargada de Internet, otra cosa que no habría podido creer a mis, por ejemplo, diecisiete años), mi sorpresa es nula o reducida y lo único que puedo hacer es pensar: "si hubiese contemplado este plano cuando veía la primera temporada…" o "si me hubiesen contado esto durante los primeros capítulos…". Lo siento, han ido tan despacio, han tardado tanto en llegar hasta aquí que, por muy alucinante que sea lo que estamos viendo, ya no produce el efecto esperado.

Si alguno de vosotros no ha visto la serie en absoluto, quizá sería interesante que esperase a que se haya emitido todo y que luego la vea con intervalos cortos entre capítulos y temporadas. Seguro que así funciona mejor.

10 abril 2009

Massive Music Quiz


A los que estáis en Facebook y sois amantes de la música y de los juegos, os recomiendo Massive Music Quiz. Se puede jugar también desde fuera de Facebook, pero hay muchas menos categorías.

Te dan 30 segundos de una canción y, mientras la escuchas, tienes que escribir el título y el intérprete. Puntúas por cada una de estas dos cosas, además de por ser uno/a de los tres primeros y por dar varias buenas respuestas consecutivas. Compites contra las demás personas que estén en ese momento conectadas. Dependes de una buena conexión, especialmente para arañar los puntos que te dan por formar parte del podium.

Yo suelo jugar en la categoría de Classic Rock. La otra que no se me da del todo mal es la de Rock a secas, pero soy bastante peor que en la primera.

El juego es francés, por ello os encontraréis como categoría principal los "Tubes", es decir, los grandes éxitos. Esto también hace que en determinados estilos musicales predomine la música del país vecino y estés en desventaja con respecto a competidores autóctonos.

06 abril 2009

La última falta gramatical

Esta entrada, por el tono serio y de crítica profesoril inaguantable que tiene, pegaría más en mi otro blog, pero como no va sobre una traducción, lo tengo que poner aquí. Lo siento.

Me da la sensación de que esto de los defectos en el habla y la escritura va por modas. Las cosas se extienden: las personas se las oyen a otras gentes influyentes y las imitan. O quizá es sólo que, cuando me doy cuenta de una, la veo en todas partes.

La que me está llamando más la atención en los últimos meses es una falta de concordancia en frases como: "Yo soy una persona que me crezco" (lo correcto sería "Yo soy una persona que se crece") o "soy yo la que te quiero", que debería ser "soy yo la que te quiere".

Una indicación de que es reciente se encontraría en la canción de Pimpinela "Olvídame y pega la vuelta" (1983), donde no dice "porque ahora soy yo la que quiero estar sin ti", sino un correctísimo: "porque ahora soy yo la que quiere estar sin ti".

Como siempre decimos, no pasa nada porque el usuario común de nuestro lenguaje cometa fallos que pueden incluso deberse al despiste, sobre todo si nos encontramos en un discurso oral no preparado (este fallo en concreto suena a ruptura del discurso y recuperación con una frase diferente). Lo malo es que esto llega a los medios. Es habitual escucharlo en locutores de espacios televisivos e incluso verlo en prensa. Por ejemplo, me encontré una de este estilo en un anuncio de Orange que debería decir: "si eres de los que hablan..."

Lo que se emite o publica en idiomas autonómicos sufre una vigilancia extrema para que su redacción se ajuste a lo que en esos momentos es normativo. Sin embargo, nadie vela por el castellano exigiendo corrección a quien tiene la oportunidad de hablar habitualmente por radio o televisión ni a quien saca documentos escritos a la luz pública.

03 abril 2009

Tiene mérito

Por mi parte no tiene ni el mérito de haberlo encontrado, ya que aparece en otros blogs y eso, pero me pareció curioso, así que aquí lo dejo.



Es un palíndromo de 224 palabras. O sea, como "Dábale arroz a la zorra el abad", pero muuuuucho más largo y, encima, con mayor sentido.



Dammit I’m mad.
Evil is a deed as I live.
God, am I reviled? I rise, my bed on a sun, I melt.
To be not one man emanating is sad. I piss.
Alas, it is so late. Who stops to help?
Man, it is hot. I’m in it. I tell.
I am not a devil. I level “Mad Dog”.
Ah, say burning is, as a deified gulp,
In my halo of a mired rum tin.
I erase many men. Oh, to be man, a sin.
Is evil in a clam? In a trap?
No. It is open. On it I was stuck.
Rats peed on hope. Elsewhere dips a web.
Be still if I fill its ebb.
Ew, a spider… eh?
We sleep. Oh no!
Deep, stark cuts saw it in one position.
Part animal, can I live? Sin is a name.
Both, one… my names are in it.
Murder? I’m a fool.
A hymn I plug, deified as a sign in ruby ash,
A Goddam level I lived at.
On mail let it in. I’m it.
Oh, sit in ample hot spots. Oh wet!
A loss it is alas (sip). I’d assign it a name.
Name not one bottle minus an ode by me:
“Sir, I deliver. I’m a dog”
Evil is a deed as I live.
Dammit I’m mad.



Autor: Demetri Martin.

30 marzo 2009

Apréndete la letra



Cuando era joven me aprendí la letra de la cabecera de "El príncipe de Bel Air". Ahora me quiero aprender la de "The Big Bang Theory" para poder cantarla cada vez que veo un capítulo.

Si queréis hacer lo mismo, aquí la tenéis:

Barenaked Ladies The Big Bang Theory lyrics:


Our whole universe was in a hot dense state,
Then nearly fourteen billion years ago expansion started. Wait...
The Earth began to cool,
The autotrophs began to drool,
Neanderthals developed tools,
We built a wall (we built the pyramids),
Math, science, history, unravelling the mystery,
That all started with the big bang! BANG!


Hasta ahí lo que sale en la serie. Luego continúa:

"Since the dawn of man" is really not that long,
As every galaxy was formed in less time
than it takes to sing this song.
A fraction of a second and the elements were made.
The bipeds stood up straight,
The dinosaurs all met their fate,
They tried to leap but they were late
And they all died (they froze their asses off)
[ Find more Lyrics on www.mp3lyrics.org/3mca ]
The ocean said "Pangaea?
"See ya, wouldn't wanna be ya!"
Set in motion by the same big bang!

It all started with a big BANG!

It's expanding ever outward but one day
It will pause, then start to go the other way,
Collapsing ever inward,
we won't be here, it wont be heard
Our best and brightest figure that
it'll make an even bigger bang!

Australopithecus would really have been sick of us
Debating how we're here,
they're catching deer (we're catching viruses)
Religion or astronomy (Descartes or Deuteronomy)
It all started with a big bang!

Music and mythology (Einstein and astrology)
It all started with a big bang!
It all started with a big BANG!
Lyrics: The Big Bang Theory, Barenaked Ladies

26 marzo 2009

Nos quitan los himnos

El grado hasta el cual puede llegar el machismo creo que como mejor se aprecia es fijándose en que, incluso dentro de los colectivos que ya de por sí están discriminados, ser hombre tiene mayor validez. Me refiero a que las lesbianas tienen mucha menos visibilidad que los hombres homosexuales y a que se consideran mucho menos como personas a las que dirigir derechos o productos.

Pero es que vamos aún más allá cuando vemos que incluso los hombres gays tienen más reivindicaciones que las mujeres en general –gays o hetero—. Uno de los signos de esto es que todas esas canciones petardas que deberían servirnos a nosotras para sentirnos mejor pertenecen también al colectivo de los hombres gays.

Si un tío nos deja o nos da calabazas, el "I Will Survive" ya no nos sirve. Si nos apetece quemar la ciudad, no vamos a convencernos de nada con "It's Raining Men". Cuando queremos gritar a pleno pulmón algo épico que nos salga de las entrañas, "Let the River Run" tampoco es nuestra. Todas las canciones que sirven de bandera nos han sido arrabatadas. ¿Nos queda alguna? A ver si a alguien se le ocurre una canción cuya letra y tono indique que la mujer se puede sentir más fortalecida y animada, que no sea banda sonora habitual de Chueca.

Estas canciones, en realidad, por derecho, nos deberían haber pertenecido a nosotras porque quienes las cantan son mujeres, se escribieron para mujeres. No digo que ellos hagan mal en apropiarse de estos himnos, sino que nosotras, al ser tan poco reivindicativas, hemos dejado que nos lo quiten todo. Así que, más bien, es culpa nuestra (por eso, no me digáis la típica respuesta de "pues cantadlas vosotras, si queréis", eso ya lo sé). Tampoco me parecería mal que las compartiésemos, pero bien se sabe que, cuando algo se convierte en icono gay, no sale de ahí. Y por supuesto que me parece maravilloso que tengan sus himnos. Pero tampoco es verdad que los necesiten más que nosotras para hacerse notar o para hacerse valer. No vendrían nada mal cosas que hablasen de nuestros sentimientos.

En cierto modo tiene sentido, pues lo más exageradamente femenino ya no pertenece a las mujeres, sino a los trasnsexuales y a los travestis, que visten mucho más "de mujer" que la mayoría de nosotras. Supongo que por aquí irá también toda la cuestión del petardeo: eso que en teoría podría ser tan de las mujeres, llega a tal extremo que ya ni nosotras lo utilizamos con el mismo fervor y se apropian de ello quienes llevan mucho más allá los signos de identidad tradicionalmente asociados al sexo femenino.

21 marzo 2009

Qué es ser "un mierda"

NOTA: Lo que viene a continuación no es más que una opinión. Las palabras coloquiales no suelen tener definiciones en los diccionarios, así que cada persona asociamos una acepción diferente con ellas. Esta entrada no está escrita con intención de ofender ni de insultar, sino únicamente de ilustrar lo que significa para mí ser una o un mierda.

Muchas veces he dicho que me gustaba la serie "Un paso adelante" como placer culpable. Sin embargo, no es verdad que todo fuese sentir vergüenza ajena y reírse de, en lugar de con, lo que ocurría. En el apartado de los personajes, algunos de ellos estaban retratados mejor que en series o películas de mucha más categoría y aceptación crítica. Tenía algunos hallazgos que no he encontrado en ningún otro lugar.

En este caso, para explicar lo que me ocupa, quiero quedarme con uno de ellos: el de Lola, a quien interpretaba Beatriz Luengo. Es muy posible que la gran profundidad de su dibujo como personaje no fuese completamente intencionada, sino que surgiese de las modificaciones que se les iban haciendo a la trama según avanzaba la serie y de la aportación de la actriz. El retrato del que hablo depende de tantas sutilezas que me extrañaría que estuviese planteado con esa intención desde un principio.

En mi opinión, Lola era el ejemplo perfecto de mierda. Estas personas, en apariencia, son buenas y desvalidas y, gracias a algún mecanismo extraño, consiguen que todos los que los rodean sientan compasión por ellos como si ellos fuesen siempre las víctimas de todo, como si todo lo que ocurre siempre se tuviese que ver desde el punto de vista de ellos.

Imagino que lo que trataron de hacer los guionistas en la "biblia" de la serie fue poner a una chica simpática y muy buena persona, que compensase sus falta de belleza física y su procedencia humilde con un gran corazón; es decir, que probablemente habrían intentado crear a la típica protagonista que, anteponiendo su personalidad a su exterior, logra la empatía de todo el mundo. Y así era como se percibía a Lola en los primeros capítulos que cada uno viese de la serie. Porque así es como se percibe en la vida real a los mierdas cuando se los conoce.

Según ibas viendo más "Un paso adelante", te ibas dando cuenta de que Lola no era tan buena como parecía, que no era una gran amiga en absoluto, que no estaba tan desvalida como nos había hecho creer… era alguien egoísta, centrada sólo en sí misma y a la que poco le iban a importar los problemas de los demás porque siempre estaría muy concentrada en los suyos, fuesen reales o imaginarios... o reales en cuanto a su existencia, pero desproporcionados en cuanto a su importancia.

Te dabas cuenta igualmente de que todo lo anterior era un mecanismo muy hábil y bien construido para conseguir lo que deseaba en todo momento y, a pesar de ello, seguir quedando como la perdedora a la que todo el mundo debe mirar con ternura. Es decir: el mierda logra pisotear a los demás, pero sin ganarse el odio que suelen obtener los trepas o ganadores menos disimulados.

Estas personas siempre están diciendo "es que yo soy tan bueno/a". Recuerdo que, cuando ya había visto unos cuantos capítulos de "Un paso adelante", caí en cómo era la tal Lola y me recordó a una antigua amiga, compañera de la facultad. Esta persona siempre tenía esa frase en la boca "es que yo soy tan buena…" y lo que venía a continuación solía ser una indicación de que todos se aprovechan de ella o algo similar. Como se enseña en las clases de guión, lo que alguien dice nunca es la realidad y la realidad siempre nos la callamos o la expresamos con acciones o subtexto. Así, tal cual, ocurre con esta gente: "dime de qué presumes y te diré de qué careces". Probablemente quienes se las diesen de duras o de bordes eran mejores personas que ésta que siempre hacía alarde de su bondad.

Lola, después de surgir como la más buenecita de todos, acababa siendo la peor persona de toda la serie y eso que los demás se las traían. Los personajes tan bien creados al final consiguen cabrearte tanto como una persona a la que conoces de verdad y, en casos así, yo me sorprendo insultando a la pantalla con verdadera rabia.

Además, los mierdas, al cabo del tiempo, se suelen revelar como pesados y con muy poco que aportar en una relación de camaradería, es decir, con poco interés humano. Suelen ser gente gris y que nunca destacará. Aquí se me ocurre otro de los grandes mierdas de la producción televisiva: Wilson, el amigo de House, interpretado por Robert Sean Leonard. Es alguien que va de buena persona, que cuestiona la mala actitud de los demás, pero que lo que necesita es sentirse bien consigo mismo, es decir, que todo lo bueno que hace, lo hace por egoísmo. Y por sí mismo no vale para nada, es la encarnación perfecta del "sidekick", o sea, del acompañante o secundario.

Para conseguir que los demás les compadezcamos, los mierdas siempre tienen que estar, lógicamente, autocompadeciéndose*. Por ese motivo, llegan a ser picotos. Y esto también se hace aburrido al cabo de un tiempo: tener un amigo o amiga que se queje por absolutamente todo, cansa. Lo único que se podría decir, como consuelo, es que estos mierdas no son felices. Se han convencido a sí mismos, igual que a los que les rodean, de esa falta de fortaleza física y de que son las víctimas de todo, así que se torturan y se impiden disfrutar de las cosas.

* Cuando digo que alguien se autocompadece no me refiero a esas personas que tienen tanto sentido del humor como para poder reírse de sí mismas. Esto me parece muy valioso y creo que poder llegar a ese extremo es la mejor demostración de que de verdad se tiene humor.

Lewis Hamilton es un ejemplo de mierda porque se las da siempre de buena persona y porque siempre está intentando que los demás vean las injusticias que le han ocurrido. Habría que decir aquí que, cuando una injusticia es real y está al alcance de todos –en Formula 1 todo el público conoce las decisiones y puntuaciones — no hace falta señalarla, pues ya se reconocerá. Si la indicas con excesiva insistencia, es probable que sea porque no en realidad no era para tanto.

Hemos intentado buscar más ejemplos para ilustrar mejor lo que es, según mi forma de verlo, ser un mierda. En la serie "Mujeres desesperadas" dudábamos entre el personaje de Teri Hatcher y el del marido de Lynette. Se podría decir que cada uno de ellos, a su manera, tiene su mierdosidad.

07 marzo 2009

Hueleh a masho


En las series y en las películas, siempre se ve que la gente folla y luego se pone la ropa tranquilamente, sin lavarse.

Si están en una discoteca, en un parque, en un coche... por supuesto que se comprende que poco se puede hacer.
Pero es que incluso cuando lo han hecho en casa de uno de los dos, lo más normal es ver cómo el dueño echa al invitado con cajas destempladas, sin ofrecerle la oportunidad ni de darse un agua. En las habitaciones de hotel alquiladas al efecto, tampoco parece adecuado dedicar el tiempo necesario a borrar las pruebas. Si acaso alguien se ducha es para que el otro entre también y lo vuelvan a hacer, no para limpiarse.

Podría ser lógico todo esto si uno luego llega a su casa, donde no le espera ninguna pareja, duerme la mona y se pega una ducha al día siguiente antes de ir a trabajar o a cualquier otra parte.

Pero lo que se suele ver en estas series o películas son personas que engañan a su cónyuge o que mantienen un affaire del que no quieren que sus compañeros laborales se enteren. Y es a la casa que comparten con marido o su mujer o a su lugar de trabajo adonde llegan sin haberse bañado.

¿Pero no apestan?

No creo que haya que ser muy buen detective para saber que esa persona ha copulado recientemente. Todo son olores: desde la saliva restregada por la piel hasta otros fluidos que, por mucho que creamos que quedan en zonas de las que no van a salir, pueden rezumar olorcillo (y perdón por la asquerosidad).

La exclamación de la película Solas, aunque parecía muy basta, era muy real: " Hueleh a masho". Y eso lo detectaba el marido sin que ella acabase de cometer adulterio.

Me pregunto si aquellas frases de los films antiguos en los que una mujer que había adivinado que le ponían los cuernos, le decía a su marido: "es que hueles al perfume de ella" en realidad eran un eufemismo para decir: "apestas a sexo".

Pero mi verdadera pregunta es: ¿se trata de una cosa de las películas porque así el sexo parece más casual y los protagonistas resultan más pasotas? ¿Se trata de una forma de ahorrarle tiempo al espectador? ¿O es que se hace así de verdad? Y de ser la última la opción correcta, ¿los demás no lo notan?

Normalmente, la gente no es tan pragmática cuando ve cine y no se pregunta estas cosas. Será que soy un poco como aquel señor del pueblo al que escuchó mi abuelo cuando era joven que, cuando veía a una persona irse a dormir, gritaba:

– ¡Si no ha meao!

24 febrero 2009

Como se fue, vino.

Pero esta experiencia me hizo valorar las cosas importantes de la vida.



Información sobre la caída de Gmail (facilitada por La Mosca Cojonera):